membrillo - Monica R Goya

Puede que Turquía sea el país que lidera la producción de membrillos, pero en el norte de España tampoco lo hacemos mal y no es difícil encontrar esta fruta típicamente otoñal.

cesta de membrillos - Monica R Goya

Los membrillos son originarios del sudoeste asiático y se cree que la palabra mermelada se refiere originariamente a mermelada de membrillo, del portugués, marmelo, que significa membrillo.

Los membrillos son una de mis frutas favoritas, tan delicados y especiales, solo aptos para esos que se esfuerzan lo suficiente, ya que cruda es prácticamente incomestible por ser muy dura y muy amarga. Sin embargo, hubo una época durante mi niñez que odiaba los membrillos. Esa palabra para mí solo significaba una cosa: horas y horas revolviendo frente a una enorme cacerola. Mi madre, mi padre y yo nos turnábamos para revolver. Y estar ahí al pie del cañón con los membrillos hirviendo es un asunto peligroso, la salpicadura de membrillo es muy dolorosa así que mucho cuidado. ¡Y de aquella ni siquiera me gustaba el dulce de membrillo!

bandeja con dulce de membrillo - Monica R Goya

Por suerte en algún momento me empezó a gustar y cada vez que pasaba al lado de los membrillos de mi madre podía casi oler el suave y aromático dulce de membrillo que hacemos cada año al principio del otoño, cuando los árboles están cargados de fruta.

Afortunadamente mi madre actualizó su receta hace algunos años y el remover y remover se ha acabado. Ahora se pasa por la batidora y listo. A veces ella, presa de la nostalgia, hace el dulce siguiendo el método antiguo, echando horas y horas. Yo tengo que admitir que no es mi caso.

membrillo en el árbol - Monica R Goya

Dulce de membrillo

Nada refleja mejor el sabor del otoño en Asturias que el membrillo servido con alguno de nuestros excelentes quesos azules, Cabrales o Gamonéu. A mí me encanta sobre una rebanada de pan de masa madre de escanda asturiana o de centeno.


Con estas cantidades obtendrás dos piezas rectangulares de tamaño medio

Ingredientes
1kg de membrillos cortados y sin corazón
700g azúcar
Zumo de un limón

Dos recipientes con tapa con la forma que elijas

Lava muy bien los membrillos –no los vamos a pelar-, quítales los corazones y pártelos en trozos medianos con un cuchillo afilado. Ponlos en una cacerola grande junto con el azúcar y el zumo de limón y déjalos macerar durante 24 horas.

membrillo macerando - Monica R Goya

Al día siguiente verás que el azúcar se habrá disuelto, convirtióndose en un aromático sirope con notas de limón. Pon la mezcla en una cacerola a fuego medio hasta que hierva y después baja el fuego y déjalos unos 45 minutos más o hasta que veas que están tiernos. Para entonces la pasta tendría que ser de un color rojo oscuro tirando a amarronado. Pasa por la batidora y ponlos en un recipiente. Deja que se enfríe y después tápalo el recipiente asegurándote de que está cerrado herméticamente. Durará al menos un año*, pero cuando lo abras, guárdalo en la nevera.

membrillo y queso gamonéu - Monica R Goya

*Con esta cantidad de azúcar claro que dura un año, o para siempre!
**Hay quien utiliza la misma cantidad de membrillos que de azúcar, a nosotros no nos gusta extremadamente dulce, pero si lo prefieres más dulce, echa un kilo de azúcar por cada kilo de membrillo.